De dis-capacidad a super-capacidad

Me preguntáis algunas personas cómo puede ser que si alguien intelectualmente tiene limitaciones, y se le venía diciendo, con dis-capacidad intelectual, ahora pasemos a decir que está super-capacitad@. 

Este cambio de perspectiva requiere un cambio en nuestra mirada. Hasta ahora, cuando decíamos dis-capacidad intelectual nos fijábamos en la parte cognitiva de la persona, en el pensamiento, el razonamiento lógico, la memoria, la comprensión de el mundo abstracto del lenguaje… y poníamos nuestro foco en esa parte para mirar a la persona.

La propuesta ahora es cambiar la atención a esa parte del sentir, de emocionarse y vivir de un modo natural que tienen, generalmente, las personas que denominábamos dis-capacitadas intelectuales. Ahora el foco lo ponemos en su potencialidad emocional, en su capacidad de sentir y expresar naturalmente. Que justamente es un aspecto descuidado en nuestra cultura, debido a normas y mensajes que nos decimos a nosotr@s mism@s. Es aquí donde pasan a ser personas super-capacitadas (emocionales), y es aquí dónde aprendemos con ellas esa parte nuestra relegada bajo miles de ideas que regulan culturalmente el mundo emocional.

 

Y esto de cambiar la perspectiva, ¿cómo lo hacemos? Haciendo un lugar a la idea ya hemos empezado.

Sencillo, ¿cierto? 😉

 

Un saludo,

Sonia Gutiérrez.

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